BIENVENIDO AL MAGICO MUNDO DE LA PESCA CON MOSCA

《 Hay que ser, o haber sido pescador, para conocer el goce infinito de la integración del hombre en la Naturaleza. El pescador vive la explosión de la primavera, el rigor del verano, la suavidad del otoño y la tristeza del invierno, conoce la afanosa vida de los insectos, el crecimiento de las plantas, el jugueteo de las aguas, el instinto y la astucia de los animales silvestres, la imponente majestuosidad de las montañas y la sencillez de los prados y las tremendas fuerzas desencadenadas de la naturaleza...》
Prologo del libro LA PESCA DE LA TRUCHA en los rios de León, de Jesus Pariente Diez.

sábado, 7 de junio de 2014

PRIARANZA : COTO, RÍO Y COMARCA

Video del coto de Priaranza en YouTube

Moscas : Tricóptero  Flor de Escoba ,   La Oliva,   Cabeza Dorada,   Streamer,

Tamborilero : La chifla y el Tamboril

Cuando Dios creó el mundo fue muy generoso con la Provincia Leonesa, especialmente con sus ríos, por eso los pescadores le estamos muy agradecidos, especialmente los pescadores de mosca.
Es difícil imaginarse lugares más bellos para el pescador que este que hoy nos ocupa, el coto de Priaranza en el río Duerna. Sus aguas limpias y cristalinas junto con la abundante vegetación de las orillas que aveces se entrelazan formando una especie de túnel vejetal, donde el lance es casi una utopía para las leyes físicas y en donde muy pocas personas antes han podido lanzar su mosca, allí se encuentra nuestra querida y esquiva trucha,  siempre alerta a cualquier peligro,  en un entorno de tranquilidad y armonía difícil de encontrar en otros lugares y que lo combierten en un verdadero paraíso para el pescador de mosca.
Estos ríos naturales son sin duda la mejor escuela para aprender las técnicas más complejas de presentación de la artificial y del manejo de la línea y especialmente de la aproximación a los lugares más productivos,  aquí en estos tramos se aprende a leer o interpretar el río y a intuir las mejores posturas, y aunque muchos pescadores piensen que no merece la pena pescarlos por el tamaño de sus truchas,  deben saber que aquí se han visto capturas de impresionantes tamaños en aguas que apenas rebasan las rodillas.
Enfrentarse a estos escenarios es para el pescador novel un reto y un motivo de superación,  y para el pescador cortido en mil batallas representa lo máximo,  el poner en práctica todos los conocimientos adquiridos a lo largo de los años,  el Doctorado de la pesca a Mosca. Conocer la estructura de estos ríos,  así como el comportamiento y los hábitos de las truchas y los lugares más querenciosos es esencial para poder leerlos e interpretarlos, de lo contrario no estaremos pescando sino intentando pescar.
A lo largo del recorrido de aproximadamente 5 km. nos encontraremos con las diferentes partes en que se estructura un río natural y que aquí en este tramo del río Duerna conforman una morfología singular, los técnicos los denominan microhábitas, algunos de ellos de interés para el pescador como son : los colchones de las cascadas, los pozos o galgones, las corrientes,  los remansos, los rabiones, rápidos,  chorreras, puertos, tablas, islas, raseras etc. Identificarlos y conocerlos es fundamental para afrontar un día de pesca en estos escenarios,  luego con el paso del tiempo y horas de río iremos perfeccionando la mejor forma de pescarlos para sacar a cada uno de ellos el mayor rendimiento,  unas veces a seca y otras a ninfa o ahogada, la elección lógicamente dependerá de las condiciones del río y la época que lo pesquemos.
Estos ríos naturales hay que tener encuenta especialmente cuando los caudales empiezan a menguar y la temperatura del agua aumenta,  coincidiendo además con la mejor época para pescarlos, más que el método de pesca o el patrón de la artificial que podamos usar, conviene tener en consideración otros aspectos como es la aproximación o el tamaño del bajo de línea.
En cuanto a la aproximación hay que evitar que las truchas perciban cualquier elemento ajeno a su medio, ni que decir tiene que hay que pescar estos ríos siempre corriente arriba, y si lo hacemos desde la orilla hay que mantener unos metros entre la orilla y nuestra posición,  aveces incluso dejando caer parte de la línea en tierra firme, en otras ocasiones tendremos que pescar con la caña en alto para que la deriva sea lo más natural posible,  tanto si pescamos a seca  como si lo hacemos a ninfa, tratando de que la línea pose en la superficie del agua lo menos posible para evitar que la corriente la arrastre y provoque el dragado de la artificial,  en estas situaciones aumentar la longitud del bajo de línea nos puede ser de gran ayuda,  ojo ! una caña en alto puede ser una señal de alarma y una estampida de las truchas más próximas,  caminar lo más lento posible especialmente si lo hacemos dentro del agua esforzándonos en no levantar ondas, actuar como una apisonadora o a la carrera es una imprudencia no solo para nosotros sino también para los demás pescadores que pueden venir detrás,  el que así actúa denota poca educación y un gran egoísmo personal,  procurar no proyectar nuestra propia sombra hacia los lugares que queramos pescar, aprovechando cualquier pantalla para ocultarnos como recodos del río,  grandes piedras o la fronda de las orillas tratando siempre de vestir ropas adecuadas al entorno, limitar en lo posible los falsos lances y si es necesario hacerlos cambiar la dirección de donde tengamos pensando posar la artificial.
Todas las precauciones que podamos tomar de cara a la aproximación serán pocas, hay que tener en cuenta que en estos escenarios de aguas cristalinas las truchas son muy asustadizas y siempre están alertas a cualquier peligro,  por lo que ante cualquier cosa que las parezca estraño las hará cobijarse debajo de las piedras.
En cuanto al bajo de línea,  no necesariamente la longitud del mismo tiene que estar relacionado con el ancho del río sino más bien con el comportamiento de las truchas, la época de pesca y las distintas situaciones que nos podamos encontrar a lo largo de una jornada de pesca. El bajo de línea es algo muy personal,  lo mismo que el resto del material,  caña, carrete etc. Yo suelo empezar en estos ríos con un bajo de mono filamento cónico de nueve pies del 5X, resistente a la abrasión y con la cantidad justa de elasticidad y que sea muy maleable,  al que añado un terminal de mono filamento de 80 a 100cm. de largo del 6X para una linea del Nr.3-4 y una caña de 8,6 pies de acción media rápida y un carrete semiautomática.  Ni que decir tiene que esto es muy personal y que con otros materiales igualmente podemos afrontar la pesca en estos escenarios.
Las truchas en estos ríos naturales o de montaña optimizan su día a día escondiéndose en los lugares más comodos del rio de acuerdo con tres necesidades básicas : alimentación,  protección contra los depredadores y protección contra los rayos solares y el desgaste innecesario de energías,  ya se sabe que las truchas no son muy amigas del sol debido a que sus ojos no poseen párpados ni tampoco iris para regular la entrada de luz, por eso buscan protección visual bajo las plantas subácuaticas, las piedras o la espuma de las chorreras, además estos mismos lugares la protegen de las fuertes corrientes.
Las truchas en estos escenarios están generalmente repartidas por todos los micro hábitat del río,  sin embargo hay dos de estos lugares que destacan por encima de los demás y que son especialmente querenciosos,  se trata de los pozos y los remansos y que bajo mi modesta experiencia y mis pobres recursos literarios voy a tratar de describirlos y la forma de pescarlos.

Los remansos
Los remansos se forman cuando un obtáculo interrumpe el flujo normal de la corriente del río, generalmente estos obtáculos son grandes piedras o rocas, árboles caídos en el cauce, recodos del río, pequeñas islas que dividen el cauce principal en brazos de río etc.el tramo de agua más calmado que se encuentra inmediatamente aguas abajo del obtáculo es el remanso. Estos lugares aveces ignorados por los pescadores ofrecen a las truchas protección frente a las corrientes y una fuente o un flujo constante de alimentos que transporta las corrientes laterales del obtáculo. La trucha es un pez astuto que vusca siempre gastar las menos energias posibles para alimentarse. La forma más correcta de pescarlos es primero si lo hacemos a ninfa presentarla un par de metros aguas arriba del obtáculo con lances cortos y precisos dando tiempo a que gane la profundidad necesaria, a este respecto sin ser yo un virtuoso de la pesca a ninfa, la tendencia que hay por parte de algunos pescadores a utilizar ninfas muy lastradas puede llegar a ser en estos ríos contraproducente ya que frecuentemente se engancharán en el fondo o en la fronda del río ademås de la dificultad que presenta su manejo en ríos tan estrechos, una alternativa puede ser el uso de cabezas doradas en tamaños pequeños sin lastrar, también los pequeños perdigones montados en anzuelos del 16,18 con bolas del Nr.2,8 y 2,3 esto nos permitirá en muchos casos ver la trayectoria de la ninfa bajo el agua y seguir la deriva, en otras ocasiones no veremos la ninfa pero si algun movimiento de la trucha cuando decide atacarla, en cuanto al indicador de picada de usarlo debe ser igualmente de tamaño pequeño, y si lo hacemos con seca lanzaremos la mosca directamente al remanso, la dificultad en muchos casos está en mantener la mosca en una posción natural dentro del remanso bien en deriva o estática, ya que debido a las corrientes laterales que golpean la línea la arrastrarán y consecuentemente también al bajo de línea y a la mosca produciéndose el clásico dragado por todos conocido y ahuyentando a la trucha al descubrir el engaño, en estos casos se impone los lances serpenteantes osea en zigzag, esto se puede conseguir facilmente moviendo el puntal de izquierda a derecha al tiempo que lanzamos la mosca al remanso, la dificultad se presenta cuando estos mismos lances los tenemos que hacer forzosamente mediante un lance rodado o de costado, otras veces tendremos que jugar con la línea a la comba de tal manera que cuando la mosca dentro del remanso esté a punto de dragar por el efecto del arrastre de la línea por la corriente esta la levantemos unos centímetros de la superficie del agua y en un movimiento de comba la volvamos a posicionar en el mismo lugar donde la posamos por primera vez, y asi ir ganando tiempo en movimientos repetidos para que la mosca permanezca el mayor tiempo posible en posición natural dentro del remanso, también es conveniente presentar la mosca aguas arriba del obstáculo que forma el remanso, las truchas con corrientes suaves aveces prefieren esperar el alimento aguas arriba del obstáculo. 
Los pozos
Los pozos son lugares muy apetecibles especialmente por las grandes truchas que ven en ellos unas condiciones ideales para vivir y una fuente de alimentos sin necesidad de pelear contra la corriente, además de proporcionarlas un refugio seguro especialmente en épocas de estiaje. Los pozos son básicamente un ensanchamiento del río generalmente en una de sus orillas y en el fondo del lecho del río, provocando que la corriente se desacelere para cubrir el nuevo diámetro en constante proceso de cambio, desde luego son los que más llaman la atención al pescador que ve en ellos la posibilidad de capturar el trofeo soñado. Los pozos son diferentes unos de otros y su estructura o forma están en un constante proceso de cambio, de tal manera que un pozo que lo pesquemos en el mes de Abril en estos ríos naturales nada tendrá que ver si lo pescamos en el mes de Julio, sin embargo todos ellos tienen en común tres partes bien definidas, la entrada o cabecera del pozo, el pozo propiamente dicho y la cola del pozo, después dentro de cada pozo existen puntos calientes que el pescador debe conocer como por ejemplo, donde aparezcan fuerzas centrífugas que atrapen todo tipo de insectos y los deje dando vueltas o donde las aguas retornan hacia atrás produciendo una especie de remolino etc. La entrada o cabecera del pozo es sin duda el mejor lugar para que las truchas se posicionen en busca de alimentos que arrastra la corriente especialmente si esta no es muy fuerte, las truchas lo saben y también saben que es uno de los lugares más oxigenados, aquí las truchas  no suelen ser muy selectivas, si pescamos a mosca seca un tricopter Flor de Escoba será la mosca ideal salvo que estén interesadas por algún tipo de insecto que en esos momentos esté eclosionando, y si lo pescamos a ninfa esta nos tiene que garantizar que pescará muy cerca del lecho del pozo, por tanto aquí si precisamos una ninfa más o menos lastrada dependiendo de la profundidad del pozo y pescar con ella en deriva libre teniendo la precaución de aproximarla a los laterales de la corriente principal, las picadas serán muy sutiles y suaves de hay la conveniencia de usar indicador de picada. Ya en el mismo pozo su lenta corriente puede no ser el mejor lugar para pescarlo a mosca seca, la oxigenación y la cantidad de alimentos disminuye, sin embargo no hay que dejar de presentarla porque aveces las truchas especialmente las grandes mantienen en estos puntos una estrategia de acecho para tomar cualquier insecto que aparezca en la superficie, si el pozo es suficientemente importante en cuanto al tamaño también es conveniente probar con un streamer presentandolo muy cerca del fondo y recogiendo a pequeños tirones y probando la recogida a intervalos diferentes, y por último la cola del pozo, en este lugar vuelve a concentrarse un aumento de la corriente y por tanto de alimentos que junto con la temperatura más fresca proveniente del fondo del pozo hará de este punto un lugar querencioso para las truchas especialmente en verano. Para terminar y no aburrir un apunte más, solo la observación minunciosa tanto del comportamiento y evolución de los insectos naturales como la de los diferentes microhábitats del río y sus truchas nos darán la suficiente experiencia para aprender a leer sus aguas y para intuir las mejores posturas y para presentar la artificial adecuada a cada momento. La pesca a mosca especialmente en estos ríos naturales es una asignatura inagotable, aveces muy compleja como la misma trucha, yo no he conseguido aprender ni la mitad en los casi cuarenta y cuatro años que llevo pescando, siempre me sorprende algo y eso es lo que mantiene vivo mi interés por la pesca.

El Teleno
La vida en esta zona de la Maragateria Leonesa, tierra de arrieros y artesanos se desarrolla a la sombra y abrigo de las sierras del Teleno y sus estribaciones, ninguna bandera mejor para estas tierras que el Duerna y sus truchas, junto con sus habitantes y unos pueblos que el visitante atónito en un momento de reflexión y admiración descubre cómo le trasladan en el tiempo a un pasado lejano, con el empedrado de sus calles para facilitar el paso de los arrieros con los carros y recuas debido a una superficie fragil y excesivamente arcillosa y que en tiempos de lluvia y nieve se volvían intransitables, y los tonos de oro viejo y ocre de las fachadas de las casas de piedra y arcilla roja, muy parecido a los tonos de los cuerpos de las longaretas Reales de Juan de Bergara confeccionadas con seda leonada muerta, seguramente por algún pescador vecino de estos pueblos. Los arrieros maragatos en sus orígenes eran humildes campesinos de vida áspera y condición social ínfima, el oficio de arriero ( transportista comerciante ) surgió como un complemento al pobre rendimiento de la actividad agraria aprovechando el Camino de Santiago con las antiguas vias romanas y la creciente demanda de bienes sobre todo alimenticios por los monasterios, hay que tener encuenta lo escarpado de la orografía Leonesa y la dificultad del transporte de mercancias entre el norte y la meseta solo posible por senderos y veredas, con mucho trabajo y penalidades de todo tipo empleando como medio de transporte las recuas de mulas ( machos ) . Estas gentes distribuían por todo el Reino de León la laboriosidad de los artesanos donde se afanaban tejedores, curtidores, zapateros, tallistas, confiteros, carpinteros etc. y retornaban con el abastecimiento necesario para los pueblos, alguno de ellos declarados Conjunto Histórico Artistico como Castrillo de los Polvazares que más parece un decorado que un pueblo, o Val de San Lorenzo donde destaca la artesania textil, no tanto como una actividad económica sino como una manera de interpretar la vida, sin olvidarnos de la cocina tradicional maragata marcada por la sencillez y el sabor natural propios de unos productos y enderezos inmejorables. Estoy fascinado por esta Comarca Maragata, por la belleza de sus pueblos y las piedras peregrinas de sus calles, por los bosques de encinares y robledales, por el Duerna y sus truchas, por las moscas artificiales de Juan de Bergara y los pescadores de la época, por las grandes casas arrieras con grandes puertas de arcos capaces de facilitar el trasiego de los arrieros con sus recuas, estoy fascinado por los enigmas de viejas tradiciones como el cocido al revés, la boda maragata y sus vestimentas o la chifla y el tamboril, estoy fascinado por estas gentes de procedencia incierta, quizás moros cautivos, o tal vez tribus errantes, quien sabe ? Lo cierto es que el nombre de maragato está intrínsecamente ligado a los arrieros de estas tierras. G. Borrow en su viaje por España escribe en 1837 《...casi todo el comercio de una mitad de España está en manos de los maragatos 》en otro pasaje escribe Borrw 《...arrojados han de ser los ladrones que intenten arrebatar sus mercancías a los maragatos, donde quiera temidos, aferrados a ellas mientras puedan tenerse en pie, las defienden a tiros o con su cuerpo..... y aunque son los arrieros más fieles de España, en general cobran por el transporte de mercancías el doble de los que otros del mismo oficio, de esta manera acumulan grandes fortunas de dinero..... son aficionados a la bebida y se regodean con comidas copiosas . Estos humildes labradores pasaron a ser losprecursores de los transportes urgentes modernos, con sus recuas participaron en la gerra de Granada con los Reyes Católicos, en las gerras contra Cataluña y Portugal del siglo XVII, en la gerra de sucesión, de independencia y las gerras Carlistas transportando el avituallamiento para los egércitos, y su fama como poseedores de las mejores recuas se extendió por todo el país, dieron nombre a una tierra y hasta las mantecadas de Astorga se han beneficiado de ello. La llegada del ferrocarril y nuevas vias de comunicación a finales del siglo XIX fué un duro golpe y el comienzo de la diaspora, y aunque algunos se resistieron cambiando las recuas por los carros, muchos otros tuvieron que cambiar de vida emigrando la mayoría de ellos a América. Enfín hay demasiada historia y me desborda, quien aún no conozca esta tierra tiene ante si una experiencia única.

Las truchas
Las truchas en este tramo del rio Duerna son de tamaño pequeño mediano, con una pintada librea muy característica de este río. Denominadas en otros tiempos lejanos como la " franciscana "  por ser el único pescado fresco y plato obligado en tiempos de vigilia, hay que tener encuenta que la mayoria de ellas, cuando la temporada enfila su recta final están pinchadas y devueltas al agua, por lo que son truchas escaldadas que en el mejor de los casos solo nos darán una oportunidad y muchos rechazos, por lo que habrá que estar muy atentos so pena de pasarnos el día desenganchando la mosca de las mimbreras, los serbales y algún espino, con la mala fama que tienen estas plantas en devolver lo que cae en sus ramas y que en ocasiones requiere de mucha maña, osea otro arte más dentro del arte de la pesca con mosca, a cambio nos brindarán con un buen repertorio de cabriolas en el aire y una brava defensa que a buen seguro junto con estas tierras maragatas recordaremos por mucho tiempo.